Hace unos días descubrí por casualidad un videoblog en YouTube y me pareció una idea genial. Este chico se ha ganado mi simpatía, así que me gustaría ayudarle en su intento de que Gondry lo contrate. Échenle un ojo y si conocen a alguien que conozca al director, ya saben lo que hay que hacer!!
Leyendo a varios de mis amigos en la coctelera, decidí postear una canción que solía aliviar mi amargura en los tiempos de dolor... o por lo menos canalizarla con música.
Hace mucho que no la escuchaba, lo cual significa que jusqu'ici tout va bien.
PS. Les recomiendo el site de donde saqué esta canción, yo me enteré por mi amiga L: radioblogclub.com
A raíz del post anterior me puse a pensar que otra de las grandes carencias de mi vida es la falta de tiempo... producto en gran parte de la falta de dinero y el exceso de trabajo, proyectos y ganas.
Así que he decidido hacer una lista alterna de cosas que haría si el genio de la lámpara se pusiera de oferta y me otorgara, además, más tiempo.
1. Escucharía todos los CD's de "degustación" de las tiendas antes de comprarlos y así sólo me haría de los que me gustan de verdad,
2. Disfrutaría de un momento chill-out para disfrutar todas esas melodías.
3. Podría asistir a todos los conciertos de los que tuviera entradas.
4. Haría viajes más largos.
5. Usaría los conocimientos adquiridos en los cursos para plasmar los productos de mi mente afiebrada (en lugar de dejar que esos conocimientos formen un item más de mi CV que nunca he podido explotar)
6. Despediría a la chica de limpieza porque tendría tiempo para arreglar personalmente mis cosas y como a mi me gusta.
7. Leería más rápido los libros adquiridos, vería más videos y navegaría más por internet.
8. Dedicaría más tiempo a mis amistades.
9. En lugar de comprar regalos, los confeccionaría personalizados para hacer sentir especiales a mis seres queridos.
10. Cuidaría más mi aspecto personal.
11. Podría hacerme mi propia comida la mayor parte del tiempo y siempre comer lo que más me gusta de manera un poco más sana.
12. Haría más ejercicio (tal vez con los maravillosos patines).
13. Me cuidaría más
14. Haría más el amor.
15. Postearía más en este blog.
Haciendo esta lista me di cuenta que, teniendo más tiempo, no necesitaría la mayoría de las cosas que compraría con el dinero... Y si tuviera ambas cosas, tal vez no sabría qué hacer con alguna de ellas.
¿Será por eso que la gente como Paris Hilton se aburre? tal vez las personas como ella deberían donar al mundo uno de sus dos privilegios a los simples mortales como nosotros... O simplemente no salir tanto en las revistas porque da una rabia asquerosa ver lo mal que utilizan ambos recursos.
No quiero ganarme la lotería ni casarme con un millonario, no. Yo quisiera tener una suma un piquito más alta de la necesaria para vivir, un excedente que me sirviera para poder hacer todas esas cosas en las que siempre estoy pensando.
Para que el día que tenga dinero, no se me olviden mis sueños, he decidido hacer una lista de lo que haría si tuviera más dinero.
1. Me compraría más música al mes...y una IPOD para escucharla en todas partes.
2. Viajaría más para conocer hasta los lugares más recónditos.
3. Vestiría mejor, con ropa que no se rompiera a la temporada siguiente y así podría donarla ya que, si tengo dinero, cada año renovaría un poco el guardarropa.
3. Comería mejor y más sano (ser delgado es más caro que ser obeso, créanme)
4. Me haría una depilación láser (no diré las zonas ya que no creo que proceda confesar mis entornos más peludos)
5. Compraría entradas a todos los conciertos e invitaría a mis amigos para apoyar a los nuevos talentos y abuchear a los nuevos bodrios.
6. Apoyaría a una ONG
7. Dejaría de compartir piso
8. Tomaría varios cursos para aprender a usar todos los programas que quisiera saber usar o un master de animación.
9. Visitaría más México
10. Asistiría a la boda de mi amiga Gisela
11. Contrataría a una persona que limpiara la casa y lavara la ropa
12. Compraría unos patines para pasear por Barcelona
13. Tendría (por fin!) una cámara reflex digital de un chingo de pixeles.
14. Podría adquirir más libros y de buena calidad, desenganchándome del Círculo de Lectores y su catálogo repetitivo.
15. Iría a IKEA por una estantería para dichos libros.
16. Podría regalarle a mi novio algo más que una enorme sonrisa y una cena desabrida el día de su cumpleaños.
17. Podría ir al cine cualquier día de la semana y no sólo el día del 2x1
18. Adquiriría en versión original todos los softwares de los programas que para estas alturas ya sabría manejar.
19. Dejaría de hacer regalos cutres a mis seres queridos en Navidad.
20. Esta lista no se podía quedar en 19...pero la verdad es que no hay un punto veinte...si tuviera más dinero, tal vez me compraría un número veinte.
No estés triste... que ya va a ser Navidad y recuerda que es una época intolerante con la gente que se siente mal... la verdad deberían prohibirla pero qué se le va a hacer.
Bueno, lo suyo no funcionó. Así son las relaciones. Si fuera fácil esto del amor ni el 80% de las películas, ni el 95% de las canciones y mucho menos el 50 y tantos por ciento de los libros girarían en torno a él. Si amar fuera tan fácil como ir al baño, entonces a nadie le importaría un comino el mentado sentimiento... ¿te imaginas a la gente en plan "estoy super triste, hace ya dos años que no he sido capaz de expulsar una caca perfecta, ¿por qué? ¿por quéeeeee?? Dios mío, dime por qué!!" con sollozos y estampones en la pared incluídos?
Pues no, ¿verdad?
Lo que pasa es que nos desesperamos y queremos ser felices ya, en este instante, pero si fuera tan fácil tal vez ya no nos gustaría. ¿Has leído últimamente el libro Un Mundo Feliz? Yo sí y, he recordado muchas viejas teorías que nada tienen que ver con el amor, pero hay un personaje que confirma lo que te digo sobre la tendencia del ser humano a desvalorizar lo que se puede conseguir.
Bueno... eso... que te animes... Si no te he consolado, por lo menos te he liado, que para el caso es lo mismo porque lo que necesitas es una distracción.
Una vez estaba subida en un tren con mi hermana, yo leía (o más bien hacía que leía) una novela de García Márquez; ella exprimía por enésima vez un libro cuyo título prometía explicarte a Kant en 90 minutos.
De pronto, me dice que acaba de encontrar una cita que podía aplicárseme a la perfección. Yo pensé: ¿Kant y yo tenemos puntos en común? ¿Será posible que uno de los filósofos más conocidos tenga algo que ver conmigo? Pero no me sonaba posible, ya que mientras Kant pasó la mayor parte de su vida recluído en su pueblo natal, pensando y repensando, yo no puedo tener el culo quieto, precisamente para no pensar.
Le pido que me extienda el texto para ver su subrayado y descubro una frase maravillosa:
"La hipocondria es un mecanismo de defensa para la paranoia".
Ajá!! Así que somos paranoicos...no? Y como no queremos serlo, mejor somos hipocondríacos. Porque, pensándolo bien, ¿qué es mejor? ¿Que te persigan los gérmenes o que te persigan las personas?
Además, el mundo está podrido y la paranoia ya es poco rentable. Imagínense un psicólogo que trata de convencer cada semana a su paciente de que nadie quiere hacerle daño, que todo está en su imaginación, y un buen día el paciente ya no regresa porque lo han secuestrado, violado y matado un grupo de maleantes que deambulaban siempre por su zona. ¿Cómo le explica a los familiares que el paciente está muerto "sólo en su cabeza"?
Por eso es mejor ser hipocondriaco, como mi amigo Kant y yo!
Ahí estás de nuevo. En el lugar perfecto, con la persona correcta. Estás bien, te sientes a salvo. Así que olvidas toda precaución que otros desamores te han enseñado a tener y te avientas al puto vacío.
"Te amo", dices es un arrebato de pasión, esperando que esa palabra tenga un eco eterno en las paredes de tu historia personal. Y, como ya deberías de haber aprendido que sucede, ves desaparecer en ese preciso instante la sonrisa de su boca. Su mirada se pierde. ¿A dónde? Quién sabe! Acabas de cerrarte para siempre las puertas a su pensamiento.
¿Por qué? ¿Por qué mi madre me procreó con esta bocota tan grande? ¿Acaso no te enseñaron nunca que no debes ser tú quien quiera más?
Y mientras piensas esto, observas que su rostro es cada vez más impávido, más inexpresivo. Lo ves protegiendo su subconsciente contra tu curiosidad. Ya no hay vuelta atrás. Estás en la cuenta regresiva. Sabes lo que te va a decir, sabes por qué te lo va a decir, pero no sabes cuando...será pronto pero no sabes exactamente cuando.
Ya sé que la pregunta lógica sería ¿ Y por qué te quedas ahí, esperando a que llegue el día? ¡¡¿Por qué no sales corriendo?!! Apártate....
No puedo. Esa puta que toda mi vida me ha acompañado y me ha sostenido la cabeza y los hombros en los peores momentos, obligándome a seguir por más que yo le decía que me abandonara, que no la quería sentir a mi lado, no me deja. Esa sucia traicionera que dice ser tu mejor amiga pero en realidad lo único que hace es permitirte rebajarte y humillarte hasta niveles insospechados, sigue ahí, acechando y paralizándome. Es la asquerosa esperanza. La esperanza de que no suceda, de que no diga lo que me va a decir cuando me lo tenga que decir.
Tal vez no me escuchó... Tal vez era un mal día.... Tal vez sí me ama, o lo hará en algún momento...